Archive for marzo 2010

Invento pequeños invento grande

A través de una presentación de SlideShare cuyo título es siete inventos españoles, Sara Moreno (la autora) hace un viaje por la historia de los inventos españoles, los de pura cepa. Va desde inventos sencillos como el botijo y la fregona hasta los más complicados como el submarino y el autogiro (padre del actual helicóptero).

En general tenemos una inercia por maravillarnos ante los inventos más fastuosos: grandes construcciones de ingeniería civil, helicópteros, armas, principales fármacos, etc. Sin embargo, pasan inadvertidos pequeños grande inventos como la fregona que han revolucionado lo cotidiano. Acuérdese del botijo, generaciones y generaciones de españolitos han disfrutado esta invención en su vida cotidiana y algunos siguen disfrutando.

De los siete inventos españoles el que más me llama la atención es el Chupachups. A partir de este pequeños invento se constituyó la empresa Chupachups, que fue la primera multinacional española, ahí es nada. Resulta increíble que de algo tan “insignificante”, estamos hablando de un caramelo, se cree algo tan grande. Paradójico, es también que de algo tan grande como el invento del submarino no se esperase nada, se cogió y se les vendió a los alemanes, quizá era un invento tonto y difícil de llevar a la práctica.

Realmente lo sorprendente es como ante un invento un grupo de personas dan valoraciones radicalmente distintas. Estoy convencido de que al oír la idea de desarrollar una gran empresa a partir de un caramelo (Chupachups) a más de uno le entró la risa. Desgraciadamente hay pocas personas con la suficiente visión para empujar grandes inventos y por otra parte no todos los grandes visionarios los ha sabido llevar estos inventos al éxito que merecían. Por suerte para todos si contamos con casos en los inventos son una realidad para la mayoría

Inventos famosos y el pensamiento paralelo

En el año 1978, ayer por la mañana, la compañía Texas Instruments patenta el primer Microchip de la historia. Algo que a día de hoy nos suena tan sofisticado, será lo que a nuestros biznietos un invento básico como lo puede ser la un ascensor para nosotros.

Lo sorprendente de la invención es que fue desarrollada simultáneamente por dos compañías diferentes, la otra era Intel. Este fenómenos, sino lo describimos como espionaje industrial lo podemos definir como pensamiento lateral. Su definición no tiene mucho misterio (la más básica): dos o más personas tienen la misma idea. En este caso debo añadir que 2 personas o equipos tienen la misma idea y la llevan a la práctica. Puede ser que muchas más personas pensasen en el microprocesador, y que si lo hubiesen llevado a cabo existiría ordenadores más potentes,…quien sabe. Sólo 2 lo llevaron a la practica, que sepamos.

El concepto de pensamiento lateral, no es sólo una ficción o una anécdota. Es un tema tan recurrente que hasta en la propia legislación de propiedad industrial y en el propio registro se avisa de que existe la posibilidad de que otra persona o institución lo haya inventado. En el caso de poderse demostrar, el primero se lleva la patente. Sino que se lo recuerden a Elisha Gray con la patente del teléfono.

En todo caso y fuera del fascinante mundo del pensamiento lateral y de lo inventos simultáneos. Lo que debería preocuparnos no es el pensamiento paralelo, sino que del pensamiento no se pase a la acción. Quiero decir, que las ideas hay que llevarlas a la práctica y probablemente muchas de estas se quedaron en eso, pensamiento.

Marcador de páginas automático y adhesivo

Marcador de Páginas Automático (Fuente rtve.es)

Como podemos ver en el video este nuevo invento, que consiste en un marcador de páginas podría no parecer algo muy sofisticado. Quizá no lo sea y quizá tampoco lo necesite. En la explicación el inventor muestra clara mente las ventajas que tiene sobre uno tradicional, yo al menos nunca he tenido algo así, si me recuerda al “ilillo” que llevan incorporadas ediciones de las de categoría.

Queda claro que es un marcador de páginas que supone una mejora sobre lo que hay, pero al ver el invento en cuestión puede surgirnos la siguiente pregunta: ¿Puede alguien ganar un buen dinero con este invento? Fuera del significado de buen dinero, si tomamos el dato de ventas de libros en España para 2008 en dónde se vendieron 240 millones de ejemplares.

Asumiendo que se puede llegar a vender con 1€ de beneficio el marca páginas. Que la tasa de penetración en el mercado es de 5% es decir de los libros que se compran o mejor dicho de los nuevos lectores un 5% adquiere un marcador y asumiendo que 1% de los marcadores van a ser los de nuestro amigo, nos encontramos con que el beneficio anual sería de: 2.400.000 €.

El problema es que no es fácil llegar a nuestros cliente finales, el 51% de las ventas de libros las realizan los grandes, hipermercados y supermercados, lo cual hace que la cifra se reduzca a 1.158.000 €. Por otra parte, no tendría sentido llegar a todas la pequeñas librerías de España, sencillamente no llegaríamos, acaso se ha preguntado lo que gastaría en gasolina y otros transportes de librería en librería, no le compensaría, haga la cuenta.

Nos queda otra, o sí. Podemos hablar con un mayorista, aquellas grandes empresas que distribuyen a los detallistas o libreros. Probablemente nos lleguemos ni a un 20% del mercado y nos exijan un alto margen 0,5€ (al menos al principio) para que distribuya Marcadores. Por lo tanto si volvemos a recalcular nos quedan 240.000 €. Sigue siendo un buen dinero. No quiero seguir siendo cenizo pero es muy difícil que una persona triunfe en un mercado de gran consumo aunque tenga un buen invento.

Como idea propondría llegar a un acuerdo con propietarios de marcas, quiero decir, que me licencien marcas para poder imprimirlas en los marcadores. Ejemplo Hello Kity, Spiderman,…No le quepa duda que las marcas estarían dispuestas a licenciar, no lo hacen por nada ($$$$), e imprimir sus marcas podría ser una manera de ofrecer un producto diferenciado. También se podría orientar a regalos de empresa, merchandising (o como diría un profesional de marketing, enfocarnos en momentos de consumo. Se me ocurre por otra parte llegar un acuerdo con una gran editorial, de esta manera el editor le podría añadir a su producto (El libro) algo diferenciador, auque si sería casarse con él claro está.

Una última cosa, estos marcadores tendría que ser forzosamente producidos, vamos a decir, en un país de bajo coste. Si queremos eso a parte de tener que entrar en su juego no podemos comprar 1.000 marcadores, tendremos que pedir que nos manden un container al puerto de Valencia, por ejemplo. Si optamos por los 1.000 el precio de coste se encarecerá significativamente y puede que nadie estuviese dispuestos a comprarnos. Por último nos quedaría la filosofía oriental: vender perdiendo para acaparar mercado, esto nos asusta mucho a los occidentales.

Podrían estar aquí los marcadores

Invento de éxito

Patentar una invención es el primer paso para que se pueda convertir la idea en un invento de éxito, o mejor dicho, si queremos que esa invención de éxito sea de alguna manera nuestra.

Cómo comentábamos en el post anterior una vez que se ha logrado patentar la invención empieza la otra aventura: la de conseguir hacerla realidad. Las aptitudes y actitudes son diferentes para la tarea de inventar a las de emprender un negocio. En rara ocasión ambas habilidades confluyen, desgraciadamente.

El ser humano rara vez se conoce lo necesario y reconoce lo que puede no saber, especialmente en todo aquello relacionado con sus limitaciones. En este punto, en el del reconocimiento de nuestras limitaciones es dónde podemos empezar a poner un pie hacia el éxito. Sé que puede sonar muy poético pero la realidad nos demuestra que pocas personas y en pocos momentos de la vida dan ese paso de reconocer sus limitaciones.

Han pasado por delante de mis ojos interesantísimas invenciones en las que sus propios inventores al promoverlas ni se habían plantado preguntarle directamente al consumidor si lo compraría (no me refiero a la familia y amigos). He visto fallos a nivel de estrategia de distribución, concretamente un inventor que iba de farmacia en farmacia a intentar comercializar su producto (era genial), creo que tendría más sentido (empresarialmente) dirigirse a un mayorista (almacén) para que le de la capilaridad necesaria aunque tenga que darle una comisión, seguro más efectivo que recorrerse la miles de farmacias que el país.

He tenido la oportunidad de ver, posiblemente, el mejor antirrobos de moto que jamás se haya inventado, créanme. No lo conoce ni lo va a conocer. Las razones, entre otras cosas, pasan por no haber tenido en cuenta la opinión del consumidor: el artilugio en si era un horror (estéticamente) funcionalmente insuperable: ¿No compra la gente los coches por la estética de los mismo? La respuestas es Sí, según los estudios. No era muy difícil en términos de coste cambiar esto de la apariencia pero todo empezaba por estar dispuesto a escuchar al cliente.

La idea que quiero expresar es que para materializar una idea hace falta conocer el mundo de la empresa, que es diferente al de los inventos, tema recurrente en otros post. Desde este blog queremos apoyar al inventor en la parte empresarial, por favor, pónganos a prueba mándenos sus inquietudes a nivel empresarial.

Buscar inventos

Respecto a la tarea de buscar inventos existen diversa fuentes para la búsqueda. Por supuesto, a día de hoy no tiene mucho sentido ir a la oficina de registro, físicamente. Toda esa información se puede consultar online.

Tanto para nuevos inventos como para inventos “antiguos” (llamémoslos históricos) existen multitud de fuentes. En Google Patents podemos realizar búsquedas de patentes de la oficina de US, más bien es información histórica. Luego hay fuente más fidedignas como por Latipad dónde podemos encontrar patentes de distintas oficinas, especialmente de los países de Latinoamérica, España y Portugal entre otras.

De qué formas podemos buscar los inventos. Estas herramientas que hemos citado incluyen búsquedas simples, introducimos una palabra clave, a las más compleja que puede ser la clasificación internacional CIP. En qué consiste CIP, es la clasificación realizada por el organismo internacional de propiedad industrial Wipo, va subdividiendo la información de manera más general (7 grupos) al máximo detalle respecto a las tipologías (mejor ver), entre medias podemos realizar todo tipo de filtros y por tanto graduar el detalle de las búsquedas. Es interesante no sólo por el grado de detalle al que se puede llegar, sino por lo escalable que es esta clasificación de patentes.

Por último decir que existen infinidad (quizá no tantas) de herramientas en el mercado para poder buscar patentes, muchas de ellas gratuitas y muy potentes, lo que nos interesa es el potencial de la clasificación CIP para buscar patentes. Quizá se echa de menos poder buscar no sólo por sectores económicos sino también por ramas de la economía.

Transferencia tecnológica en España

Lo primero, definir qué es la trasferencia tecnológica: podríamos decir que es el intento por parte de las instituciones de que se traspase la tecnología (patentada y no patentada), desde las personas físicas y universidades, que desarrollan de la tecnología (propietarios de las patentes), hacia la empresas para que puedan convertir esa tecnología en una realidad. En resumen: acciones para que las patentes no se queden los cajones de las universidades e inventores y salten al mercado.

Por otra parte, debemos preguntarnos si este fenómeno realmente se está dando en España, quiero decir, que se estén traspasando estas patentes de los cajones a la actividad de las empresas. En buena parte, conceptos como desarrollo sostenible, innovación, alta demanda y demás definiciones se basan o en buena parte existen gracias a que hay una trasferencia tecnológica, entre otras cosas estos son argumentos de peso para que exijamos que funciones.

Lo que debemos preguntarnos si la instituciones pública, a las cuales subvencionamos con nuestros impuestos, realmente facilitan una trasferencia tecnológica de una manera efectiva. Lo importante del concepto es la primera palabra: trasferencia y yo le sumo fluidez: como en un río tiene que haber agua y esta fluir ¿Fluye la tecnología en España?

En la Web de la OEPM podemos ver un intento de dar impulso a la trasferencia, desde este organismo se cubren los gastos anuales derivados de tener una patente registrada, si se da para fines transferencia tecnológica, lo cual no está mal. Sin embargo, el número de patentes ofrecidas es muy reducido lo cual nos indica que las posibilidades de que fluya la tecnología, es decir, de que inventos patentados se conviertan en realidades, es bastante baja.

Desgraciadamente las patentes se quedarán en el cajón de los inventores. ¿Habría que promocionar esta trasferencia? ¿Es bueno para una sociedad que las invenciones de una nación se queden en cajones? ¿El futuro de transferencia pasará por iniciativas privadas? En definitiva queda mucho por hacer en este campo y son muchos los posibles interesados en que funcione la trasferencia tecnológica, el primero la sociedad.

Inventores famosos versus inventor anónimo

Una vez que tenemos una invención patentada, lo normal, por parte de los inventores es tener la intención de lucrarse, a parte de otros intereses de nivel superior y es totalmente digno y respetable que se quiera lucrar gracias al sudor de su frente. En otra escala, seguro que tenemos en la cabeza el caso de inventores famosos como Alexander Bell, conocido (entre otras cosas) por la invención del teléfono (luego se vio que no era así), patentado en EEUU y que dio lugar a la Bell Telephone Company, actualmente el gigante de las telecomunicaciones AT&T.

La difusión de esta invención pasa por la creación de una compañía como medio para conseguir un mayor alcance. Esta debe de contar entre otras cosas con: capital, para pagar en su caso de la Bell pagar a los abogados que defendían su derecho de patente (tuvieron muchos pleitos por la patente), personal para que vendiese el producto, gente de marketing, financieros que gestionasen la relación con los bancos y un largo etc.

En definitiva, hemos de tener claro que cualquier invento que tenga una proyección grande o pequeña debe contar con una planificación empresarial. Creo que los inventores deben rodearse con “gente de empresa” que apoye sus invenciones, no sólo por su lucro sino porque de esa innovación se podrán beneficiar muchas personas en todo el mundo. A caso no es usuario de un teléfono, menuda pregunta.

Si queremos la Bell Telephone Company de nuestro propia invención debemos poner medios para ello. Respecto a esta cuestión hay dos extremos: hago yo todo o me deshago de la patente. De una parte, la dificultad de hacerlo todo uno mismo, quizá necesitamos de los demás. Por otra, el miedo a equivocarnos vendiendo nuestro invento, por el precio de un plato de lentejas.

Existen fórmulas intermedias, aunque no sea fácil. A modo de idea propongo que para distribuir un

producto, especialmente si no soy un vendedor o no cuento con una fuerza de ventas, sería interesante ofrecer acuerdos de distribución en exclusiva por la invención según zonas geográficas, lo que se conoce como master franquicia.

Quizá no sea la situación ideal para nosotros pero decidir exige renunciar, se elija lo que se elija. Propongo sacar una balanza, dejar la codicia a un lado y medir lo que es mejor y más seguro para nosotros