Archive for the ‘Consejos para inventores’ Category.

Worthidea, miles de ideas geniales para tu empresa

* Un  blog de Invents & Marks

Worthidea es una web dónde todas las buenas ideas son bienvenidas. Los internautas pueden publicar las ideas de negocio que se les ocurran, teniendo muchas de ellas un gran valor añadido. En Worthidea tiene cabida muchas ideas que se nos ocurren a lo largo del día y que por falta de tiempo o falta de medios no podemos desarrollar personalmente.

Con la aparición de Worthidea las empresas pueden llegar a tener conocimiento de esas ideas de negocio y ponerlas en marcha. Los inventores de las ideas ganan, además del orgullo de ver como una idea suya se pone en marca, premios en metálico que pueden llegar a los 150 €.

Worthidea también es un portal dedicado a las empresas. Con Worthidea las empresas pueden encargar el brainstorming a miles de usuarios creativos que tiene el sitio, lo que les permite recabar miles de ideas para resolver proyectos que tienen entre manos.

Las empresas también pueden beneficiarse de la plataforma tecnológica de gestión de ideas. De esta manera las empresas pueden colaborar con sus clientes y empleados en gestionar proyectos que necesitan de ideas frescas e innovadoras.

Fuente: Worthidea |    Imagen: Gavin Taap

¿Es conveniente siempre patentar un invento?

* Un blog de Invents & Marks

Muchas veces patentar nuestros inventos no sirve absolutamente para nada. Antes de patentar cualquier invento que hayamos desarrollado es necesario evaluar el valor real que tiene nuestro invento antes de patentarlo. ¿Realmente le vamos a poder sacar rentabilidad después de patentarlo? Esta pregunta es vital ya que patentar algo, además de tiempo, también cuesta dinero.

En determinadas circunstancias lo único que se ha conseguido al patentar un invento es que aparezca una competencia que pueda hacer naufragar la inversión que hemos realizado tanto en patente como en maquinaria para fabricarla. No suele ser un hecho inusual que la competencia empiece a fabricar algo parecido a nuestro invento.

En caso de que alguna empresa grande y con gran capacidad financiera y de producción se interese por nuestro invento es mejor conseguir un buen precio por nuestras patentes y vendérsela ya que competir contra ellos puede ser un funesto negocio.

Otra cosa que los inventores deben de tener en cuenta es si poseemos la capacidad financiera para entablar una disputa legal contra aquellos fabricantes que sin pagar derechos puedan fabricar nuestro producto. Las disputas legales además de ser largas suelen ser muy caras. Es posible que finalmente no podamos reivindicar nuestros derechos y patentes debido a que no tenemos capacidad económica como para poder contratar un buen bufete de abogados.

Otro de los problemas con los que nos podemos encontrar es que nuestro invento ya haya sido patentado. Para ello es necesario hacer las pertinentes búsqueda sobre si algo parecido a nuestro invento ya tiene patente, porque en ese caso lo único que conseguiremos es que el registro de patentes nos deniegue la patente.

Fuente: Mi Mecánica Popular |    Imagen: Bideskeetes

Derecho de prioridad y derechos de autor de un invento

* Un blog de Invents & Marks

Estos dos derechos que se nombran en el título de este post son necesarios para poder vender o licenciar nuestro invento, lo mismo sucede con las marcas. Tendremos que demostrar que poseemos ambos además de la correspondiente patente para vender o licenciar aquello que hemos alquilado. La no posesión de esos derecho pueda hace que alguien se apropie de nuestro invento y no podamos hacer nada para remediarlo.

El derecho de prioridad a poseer la patente de un invento se adquieren el día, la hora y el minuto en el cual se presenta la patente ante las autoridades nacionales pertinentes en cada país. En el caso de inventos que se pretendan patentar en España, habría que presentar la documentación ante la Oficina Española de Patentes y Marcas.

La patente se podrá ejercer durante 20 años en el país de origen de las patentes en tanto en cuanto se paguen las tasas correspondientes para la renovación del derecho. En el resto del mundo la patente tiene una validez, prorrogable, de 12 meses. En los países que están adheridos al PCT el plazo de vigencia de una patente son 30 meses.

Los derechos del inventor son propiedad de él mismo por ser el inventor. El inventor puede solicitar una compensación económica a todos aquellos que logren un beneficio económico por uso de su patente porque si no estaría incurriendo en plagio. Esto último no se aplicaría en caso de que el inventor renunciase explícitamente a dicho derecho.

Si el inventor cede los derechos de la patente a un tercero, dicha persona será la titular de los derechos aunque en el registro de patentes siempre aparecerá la filiación del inventor. En cuanto la sucesión de derechos, las patentes tienen un régimen similar a cualquier propiedad privada.

Fuente: Invento |    Imagen: Inventos fantásticos

¿Cuánto cuesta patentar un invento?

* Un blog de Invents & Marks

Patentar un invento es algo indispensable si queremos salvaguardar nuestros derechos sobre él. Es la única forma de conseguir un paraguas legal que impida que otras personas puedan lucrarse con lo que hemos inventado y fabricarlo industrialmente. Teniendo una patente lograremos que quien quiera utilizar o fabricar nuestro invento tenga que pagarnos unos derechos.

Aunque la patente es algo prácticamente necesario muchas veces puede convertirse en un proceso tedioso, debido a los plazos que se manejan, y caro ya que puede costarnos varios miles de €. Una patente nacional en España sin Examen previo  para inventos nos costará 600 € y una patente nacional con examen previo tiene un coste de 1.100 €.

El registro de patentes europeas  o incluso para todo el mundo, nos saldrá considerablemente más caro. Una patente europea, que protege nuestros derechos en 11 estados tiene un coste de 34.099 €. Si lo que queremos una patente internacional tendremos que adquirir una PTC que tiene un coste de 3.600 €.

En una patente nacional el precio que pagamos por la misma nos da derecho a un informe sobre el estado de la técnica que es elaborado por un experto en ciencia y tecnología. Además se lleva a cabo una búsqueda en más de 40 millones de documentos para determinar si la futura patente es novedosa.

La patente europea otorga protección a los inventores en 11 países. En el precio de la patente se encuentran incluidos los gastos de procedimiento, validación, traducción a cada una de las lenguas nacionales. Como dato anecdótico comentar que el 39% de los gastos de  una patente europea se dedica a traducciones.

Fuente: Proyectos Fin de Carrera |    Imagen: Techsouth

Consejos para inventores: pulsar las necesidades humanas y basarnos en la naturaleza

* Un blog de Invents & Marks

La invención y la creación de inventos hace necesario poner en juego muchas cualidades que en mayor o menor medida todos poseemos: curiosidad, imaginación, persistencia, concentración, disciplina y sobre todo comprender cuales son las necesidades de las personas, es decir, las necesidades humanas.

La persistencia es lo que hace que muchos inventos se consoliden y se generalice su uso. Se dice que Edison, el inventor de la tecnología de la bombilla, probó más de 15.000 modelos diferentes hasta que llegó al modelo definitivo que posteriormente fue producido universalmente y que es el fundamento de la iluminación artificial que hoy disponemos en nuestras viviendas, centros de trabajo y en la vía pública.

Si nos paramos a pensar, la mayor parte de la tecnología, útiles y máquinas que usamos habitualmente en nuestra vida diaria y que nos hacen la vida más fácil han surgido por una necesidad humana. En un primer momento, cuando fueron ideados por sus inventores, la mayor parte de ellas fueron inventos que calaron en la sociedad porque esta se dio cuenta que suponían una mejora y un avance que hacía las cosas muchos más sencillas de lo que eran hasta ese momento.

Otra fuente inagotable de inventos es la naturaleza. Esta es un escaparate de diseños e ideas y de futuras patentes que pueden aguzar la creatividad de los inventores a la hora de investigar e innovar. Inventos que se han basado en hechos naturales los tenemos a cientos. Por poner dos ejemplos, los primeros desarrollos de la aeronáutica se basaron en intentar imitar el vuelo de las aves; las primeras cámaras de fotos lo único que intentaban es reproducir los procesos de nuestros ojos.

Fuente: 1buena idea |    Imagen: The mane point

Consejos para inventores: Buscar si nuestro invento ya existe

* Un blog de Invents & Marks

Antes de dedicarnos a estrujarnos el magín para inventar cosas es necesario ante todo, estar seguros que nadie ha inventado la misma cosa que nosotros estamos ideando. Aunque algo haya sido ya inventado, si esos inventos no se registran como patente o modelo de utilidad, el invento no tendrá ninguna validez legal y además tampoco podremos reclamar derechos de licenciamiento.

Lo segundo que hay que tener en cuenta que la búsqueda se tiene que dejar en manos de profesionales. Nuestra búsqueda personal además de ser limitada, no abarca las fuentes necesarias para tener la seguridad que el invento que ideamos no ha sido ya inventado y sometido a patentes.

Habitualmente tanto los registradores de la propiedad industrial como las oficinas de patentes de los diversos países, pueden realizar búsquedas exhaustivas para determinar que aquello que pretendemos idear no ha sido registrado ya, bien en nuestro país o bien en otro. Esta es la mejor manera de evitarnos el chasco de ver como el invento que nos ha costado tanto esfuerzo e incluso dinero ya ha sido patentado en otro país. Esto es especialmente importante en sectores como la ciencia y tecnología.

De cualquier modo que dejemos en manos de profesionales, y no de inventores, la búsqueda no tienen por qué implicar que no realicemos nuestras búsquedas personales. En esto, como en otras muchas cosas, cuanto mayor cantidad de fuentes de información tengamos para poder validar nuestro invento mucho mejor.

Volvemos a reiterar que la búsqueda sobre posibles registros de patentes sobre nuestro futuro invento es conveniente realizarlas siempre antes de ponernos a trabajar en nuestro invento, ya que eso nos evitará muchos quebraderos de cabeza y mucho tiempo perdido.

Fuente: Innovemos |    Imagen: W507

Consejos para vender una invento patentado: la licencia

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Para la explotación de patentes el titular de las mismas puede optar por comercializarla concediendo una licencia de la misma y recibiendo como correspondencia una compensación económica.

A la hora de comercializar las patentes es necesario tener en cuenta las circunstancias en la cual se efectúa la misma, evaluando en cada caso la mejor forma de poder sacar el mayor rendimiento económico a esa propiedad industrial. En determinadas circunstancias será mejor conceder una licencia, y en otras ceder directamente la patente.

En determinadas ocasiones la cesión es obligatoria, sobre todo cuando el inventor trabaja por cuenta ajena y en su contrato laboral aparece una cláusula en la cual el trabajador debe ceder al empleador el producto de sus inventos. También se puede dar el caso de que el empleador ceda una patente a su empleado.

La concesión de la licencia de una patente se produce cuando el titular de la misma, que pueden ser los inventores permite que un tercero ejerza los derechos de explotación. La licencia de una patente es un contrato, en el cual aparecen fijadas las condiciones de la cesión y de los derechos de explotación que tiene obligatoriamente que cumplir el licenciatario.

Finalmente una licencia no es más que un contrato para patentes y marcas en el que aparecen estipuladas las obligaciones. En caso de que estas no sean cumplidas puede darse el caso de que se ejecute el cese del contrato o de la licencia lo que conlleva la restitución de los derechos de explotación del licenciante.

Fuente: WIPO |    Imagen: Berkeley Intel

¿Cómo patentar un invento?

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Una de las primeras cosas que debemos hacer si queremos registrar las patentes de un invento es informarse de que nadie ha inventado y patentado algo similar. Para ello hay que ponerse en contacto con la oficina de patentes del país dónde se ha llevado a cabo el invento para descubrir si alguien inventó ya lo que nosotros creemos una novedad.

Al mismo tiempo la idea o la tecnología que aparezca reflejada en la patente tiene que ser tanto nueva como original. Las oficinas nacionales de patentes tienen bases de datos que pueden buscar patentes similares o idénticas a la que nosotros vamos a registrar.

Una vez que los inventores están seguros que nuestra patente es nueva y original hay que presentar la solicitud de patente ante la oficina de patentes del país de origen. Eso en España se lleva a cabo mediante la Oficina Española de Patentes y Marcas.

En el caso español se abre un periodo de dos meses para que toda aquella persona interesada en patentar pueda presentar alegaciones sobre la patente. En caso de que transcurran dos meses y nadie haya interpuesto ninguna queja, se concede la patente después de haber abonado las tasas correspondientes.

Hay que recordar que en casi ningún país del mundo las patentes ni la propiedad industrial sobre ellas son eternas. Las patentes están pensadas para que durante un número determinado de años si se quiere utilizar el modelo o mecanismo que aparece en la patente sea necesario pagar unos derechos al propietario de la patente. Pasado un número determinado de años – en nuestro país son 20 – esa patente pasa a ser del dominio público.

Fuente: Vammp |    Imagen: Mercado Libre

Las buenas prácticas a la hora de inventar

La invención, como cualquier otra actividad humana puede ser orientada bajo un conjunto de buenas prácticas que favorecerán tanto a los inventores, el desarrollo de los inventos y la sociedad en la que viven. Esas buenas prácticas tienen que ir orientadas a la defensa jurídica de la propiedad industrial y la propiedad intelectual que se ve involucrada en los inventos.

Además seguir un decálogo de buenas prácticas redunda en la sistematización del trabajo, que finalmente consigue que los inventores en su quehacer inventivo consigan mejores resultados tecnológicos en menos tiempo, ya que se estandarizan los procesos hasta llegar a una invención.

La buena práctica, en lo que se refiere a la transferencia de tecnología, se encuentra regida por una serie de principios, que no por evidentes hay que dejar sin tratar. Los inventos y la invención, como cualquier actividad de investigación es necesario maximizarla para que esos logros reviertan en la sociedad. Para ello habrá que establecer todas las alianzas que sean necesarias para la defensa de la propiedad industrial.

Con el desarrollo de la propiedad industrial y la propiedad intelectual lo que finalmente aumenta es la innovación empresarial y social. Con los derechos que otorga la propiedad intelectual y la propiedad industrial se consigue un equilibrio entre el conocimiento que está a disposición del público y la propiedad.

* Un blog de invents & Marks

La transferencia de tecnología no tiene que tener como objeto prioritario la generación de ingresos para las instituciones sino que estas deben crear el andamiaje legal para que la transferencia de tecnología y el patentar se lleven a cabo, logrando un beneficio empresarial, social y para los propietarios de la propiedad intelectual o industrial.

Fuente: OVTT |    Imagen: Marian´s Mental Ramblings

Consejos para inventores: Proteger el invento

* Un blog de Invents & Marks

Los inventos muchas veces, seguramente las más, son producto del empecinamiento y muchas horas de trabajo por parte de sus inventores. Ya solo por eso es conveniente protegerlos de alguna manera. Tenemos que tener muy claro que si nuestro invento no ha sido registrado cualquiera puede hacerse con la idea o el prototipo de la misma y presentarlos ante una oficina de patentes como propio.

El mejor sistema de protección que existe para ello son las patentes. Desgraciadamente no todo se puede patentar por lo que muchos inventos se pueden quedar sin ningún tipo de protección si el mismo inventor no se preocupa de ello. De cualquier modo antes de nada hay que cerciorarse que lo que tenemos entre manos es un invento.

La manera de saber si nuestra creación es un invento se puede saber respondiendo a ciertas preguntas, como son ¿Es una novedad absoluta?, ¿Se trata de una invención obvia para los entendidos? y por último, ¿Tiene aplicación industrial?

Aunque por el mundo abundan las personas honestas, también es posible encontrarnos con personas deshonestas. Para curarse en salud un buen consejo para los inventores es que no divulgar el invento hasta que no se hayan logrado las patentes del mismo. En caso de que haya que mostrárselo a alguna persona es posible firmar un contrato de confidencialidad por el cual esa persona, bajo multa o pena de cárcel, no podrá hablar del mismo.

Otra cosa que hay que tener en cuenta si queremos patentar nuestro invento es no publicitarlo en medios de comunicación de masas, ya que de esta manera el invento ya no es novedad absoluta, por lo que nos pueden rechazar a la hora de patentarlo.

Fuente: Innovemos |    Imagen: Mark Stivers